Las señales de que debes dejar a tu pareja (o buscarte un amante)

115
0
Share:

Muchos tienen el dudoso superpoder de ignorar los problemas personales hasta que estallan en su cara. No seas uno de ellos y asume las cosas antes de que sea peor

Las mujeres parecen centrar más su vida en sus seres queridos, y se diría que, cuando no la tienen, necesitan más una pareja que los hombres, pero en la práctica la mayoría de los varones casados (o en pareja estable) no barajan la opción de divorciarse salvo en casos extremos. Por comodidad, por conservar todas las rutinas agradables de casa, por sortear el riesgo a sufrir (que es alto y duradero, sobre todo a partir de cierta edad) o porque sienten que no tienen derecho a una vida aparte después de ofrecerse a apoyar, emocional o económicamente, a una mujer.

Seguramente estamos en una época de mayor búsqueda de independencia que en décadas anteriores. Desde varios frentes se alaban las virtudes de la soltería, la poligamia, las bondades del sexo y del ligue para la salud y se quita importancia a la seguridad de las parejas tradicionales. Un amor incondicional, o casi, en nuestra vida, es sin duda un valor que hay que apreciar. Pero no hay vuelta atrás cultural, al menos rápida, y hoy por hoy es muy difícil conformarse con una asociación práctica para compartir hipoteca, criar a los hijos y tener alguien con quien ir al cine el día del espectador. Hace falta ‘algo más’. Y cuando no lo hay, se nota.

John Gottman ha encontrado a los cuatro jinetes del divorcio: el desprecio, la crítica, la actitud defensiva y el obstruccionismo (poner muros)

Desde fuera, estos signos, recopilados por ‘Business Insider‘, son bastante claros. Seguramente tus amigos ya lo saben, aunque a ver quién es el listo que saca el tema en tu presencia. Si te sientes identificado pero no quieres perder a tu pareja, es un momento tan bueno como otro para tomar conciencia y poner manos a la obra. Si estás buscando un último empujón para abandonar el barco… también podemos ayudarte.

Estos signos funcionan para hombres y mujeres. Ojo a los datos.

Ves a la otra persona como es

Suena a broma cínica, pero tener una percepción del otro similar a la que tienen los demás desde fuera de la pareja es un signo clarísimo de que la cosa hace aguas. ¿Ya no te parece que eres el único que entiende a la otra persona, sino el único ciego que la aguanta en todo? Aunque no lo hayas pensado, hay motivos para temer por vuestro futuro.

Cada vez más estudios sugieren que las parejas que se hacen ‘ilusiones positivas‘ sobre el otro, que lo idealizan, son las que más probabilidades tienen de seguir juntas. Una forma rápida de medirlo es hacer que los compañeros puntúen su propio atractivo, inteligencia y amabilidad y los del otro. Las parejas que van bien tienden a puntuar al compañero mejor de lo que hace él (o ella) mismo.

En un metaanálisis de 137 estudios (en total, 37.761 participantes) llevados a cabo a largo plazo (33 años), el compromiso, el amor, la inclusión del otro en la percepción del yo y, después, la dependencia, eran los factores más importantes para valorar las probabilidades de continuación de la pareja.

Te valoras más tú

Eso que dicen que es síntoma de fuerza y de carácter es en realidad mala señal, al menos en lo que a amor romántico se refiere.

John Gottman, psicólogo de la Universidad de Washington y fundador del Gottman Institute, ha investigado la satisfacción y la estabilidad y ha concluido que hay cuatro factores, los cuatro jinetes del Apocalipsis del divorcio: el desprecio, la crítica, la actitud defensiva y el obstruccionismo (poner muros).

El desprecio es sentir que tu pareja está por debajo de ti, en lugar de verle como a un igual. Según Gottman esto es el auténtico ‘beso de la muerte’ de una relación. Ni que decir tiene que insultarse, imitar al otro o poner los ojos en blanco ante sus ideas no son tampoco lo mejor del mundo.

'Bien, pero quizá estaría aún mejor con otra'... (iStock)
‘Bien, pero quizá estaría aún mejor con otra’… (iStock)

Existe la posibilidad de que estos signos preocupantes no sean más que manifestaciones algo infantiles de inseguridad. Celos, una frustración de la que no se habla, rabia acumulada por algo que puede arreglarse… Pero si es la tónica y hablarlo no lo soluciona, tienes muchos cartones en el bingo de la separación.

Te planteas alternativas

No hablamos de flashes de vez en cuando, de fantasías que son inevitables incluso en las parejas felices. Si empiezas a pensar en una amistad como en alguien con quien podrías llegar a salir, seguramente ya tienes un problema aunque no te hubieras parado a pensarlo.

Otro factor estudiado es, lógicamente, la sensación de que puedes encontrar a alguien sin mucho esfuerzo. Si en los momentos de más felicidad el ego parece decirnos que podríamos encontrar a quien quisiéramos pero que esta es la persona idónea, cuando la cosa va mal el mejor motivo que se nos ocurre para seguir con alguien es la dificultad para encontrar una nuevapareja.

Si te imaginas muy claramente el tipo de persona que necesitas (se acabe realizando o no), y no se parece a tu pareja actual… Es posible que la suerte esté echada.

Te sientes atascado

Lo que parecía un nido protector ahora resulta un obstáculo. Un estudio publicado en NCBI (National Center for Biotechlogy Information) puso de manifiesto dos cosas. Por un lado, las parejas no casadas que se comprometen de verdad, por ejemplo, abriendo una cuenta bancaria juntas o alquilando una vivienda en común, tienen menos probabilidades de romper.

Según investigadores de la universidad de Cornell, es posible predecir una ruptura viendo los amigos en Facebook de los componentes de la pareja

Por otra parte, si se sienten subjetivamente atados (si creen que no podrían salir de la relación fácilmente) es mucho más probable que de hecho lo hagan. Intentar, por tanto, que tu pareja no te abandone firmando papelotes es una pésima idea. Puede ralentizar el fin, pero a la vez lo hace más probable.

Giros bruscos

Si tu pareja ha tenido varias crisis importantes, y tendéis al drama, tenéis objetivamente más posibilidades de romper, aunque la sensación sea de apego muy fuerte.

Al menos esa es la conclusión del experto Gary Lewandowski en su libro ‘Science of Relationships’ (‘La ciencia de las relaciones’), que divide entre cuatro tipos de parejas:

  • Centradas en el compañero. Sus mayores fluctuaciones en el nivel de compromiso se deben a la imposibilidad de pasar mucho tiempo juntos y tienen muy buen pronóstico en general.
  • Socialmente involucradas. Son las que sufren más directamente las opiniones negativas de sus amigos y familiares respecto de la pareja.
  • Tendentes al conflicto. Experimentan muchas fluctuaciones pequeñas en su nivel de compromiso y se pelean a menudo.
  • Dramáticas. Tienen el doble de probabilidades de ruptura que las otras tres.

No eres un puente

Tendemos a pensar que es buena señal que la pareja forme parte del mismo grupo social. Sin embargo, puede que la verdad sea la contraria. Otro estudio citado en ‘Business Insider’ señaló que es posible predecir una ruptura simplemente viendo los amigos en Facebook de los componentes de la pareja.

Los investigadores de la universidad de Cornell y Facebook analizaron a 1,3 millones de usuarios de la red que habían indicado que estaban en una relación y buscaron a los que cambiaron a ‘soltero’. Resultó que el factor que más unión indicaba era tener dos grupos de amigos distintos que solo tuvieran en común a la pareja. En otras palabras, una pareja romántica lo que hace es tender puentes entre nosotros y gente de mundos sociales distintos.

Si estáis en un grupo homogéneo, donde todos se llevan con todos, eso no significa menos probabilidades de romper ni mayor compromiso. Puede que sea simplemente que trabajáis juntos.

Publicidad:

Share:
A %d blogueros les gusta esto: