María Corina Machado: Necesitamos un nuevo pacto republicano para salvar a Venezuela

47
0
Share:

María Corina Machado asegura que no solo perdimos la democracia “hace mucho tiempo” sino que se trata de “una dictadura que ha socavado las bases mismas de la República”.

“Lo que nosotros necesitamos hoy como sociedad es, por lo tanto, un nuevo acuerdo entre todos los sectores; de todas las generaciones; de todas las preferencias ideológicas con vocación democrática para ponernos de acuerdo de cómo serán esos pilares para la restauración de la República sin demora.”, afirma la coordinadora de Vente Venezuela.

Esos llamados de atención que usted hace a las Fuerzas Armadas, ¿no pudieran interpretarse como una incitación a un golpe de Estado?

-Se tienen que interpretar como lo que son: llamados a la conciencia del ciudadano militar a quien desde hace muchos años le hablo con mayor urgencia para que asuma, junto a los ciudadanos civiles, la responsabilidad de restaurar la República antes de que sea demasiado tarde.

Pero ellos reciben órdenes e, inevitablemente, tienen que actuar de la forma como lo están haciendo hoy en día frente a las manifestaciones. ¿No le parece?

-Están recibiendo órdenes inconstitucionales. El artículo 328 de la Constitución es preciso, inequívoco: la Fuerza Armada está al servicio de la nación; no de proyecto político alguno; en este caso un proyecto de penetración y de dominación extranjera.

-El ciudadano militar debe desacatar órdenes que vayan en contra de la Constitución; que impliquen agredir, asesinar al pueblo, que juraron defender y que, adicionalmente, los compromete, en forma individual como delito de lesa humanidad; que los van a llevar a la Corte Penal Internacional si no actúan hoy. Al ciudadano militar le he dicho: están a tiempo de evitar más desgracias y están a tiempo hoy de salvarse.

¿Usted nos pudiera recrear el tema del republicanismo que ha venido planteando en los últimos días?

-Número uno: la democracia la perdimos hace mucho tiempo. Nadie duda de que en Venezuela existe una dictadura. Pero no es cualquier dictadura. Se trata de una dictadura que ha socavado las bases mismas de la República. La República se basa en la soberanía, a propósito de dos dimensiones indisolubles: la soberanía nacional y la soberanía popular. La popular se basa en el voto. Es el pueblo el que decide cuál es su destino. Nosotros elegimos el 6 de diciembre la Asamblea Nacional y esta dictadura ha aniquilado al parlamento; destruyendo con ello la soberanía popular.

-En cuanto a la soberanía nacional yo te pregunto: ¿cómo está? Se le ha entregado a un país extranjero. No solamente son los cubanos, que han penetrado todas las instituciones públicas del país empezando por las propias fuerzas armadas nacionales; pero es que en el corazón de Venezuela hay guerrilla, narcotráfico, paramilitarismo. Incluso, la integridad territorial está en riesgo; porque este régimen chavista-madurista ha puesto en peligro los derechos de Venezuela sobre el Esequibo.

-Es decir, no hay soberanía nacional ni soberanía popular. Por lo tanto, son las bases de la República las que se han socavado. Lo que nosotros necesitamos hoy como sociedad es, por lo tanto, un nuevo acuerdo entre todos los sectores; de todas las generaciones; de todas las preferencias ideológicas con vocación democrática para ponernos de acuerdo de cómo serán esos pilares para la restauración de la República sin demora. Eso es lo que nosotros llamamos un nuevo pacto republicano; que es un pacto político para salvar a Venezuela después de la debacle de estos veinte años.

¿Eso implicaría la aplicación de una justicia que Gerardo Blyde define como transicional?

-Las bases de un nuevo acuerdo político nos llevarían a una transición. Yo quiero dejar aquí esto bien claro: hay quienes han planteado la prolongación de Nicolás Maduro hasta el 2019 y en adelante. Hay quienes han planteado algún tipo de cohabitación, y hay quienes han planteado convertir la transición en transacción.

-Este último esquema plantearía la salida de Maduro y de su entorno: sólo que con la permanencia de las mafias en el poder, y esto es inaceptable. Aquí no se trata de una o cinco personas. Se trata de un sistema corrompido hasta los tuétanos; que se ha apropiado de los recursos de los venezolanos para hacer grandes negocios con el crimen internacional; operando desde Venezuela a costa del hambre y de la muerte en nuestro país y eso tiene que salir.

-Por eso hay tanta resistencia dentro y fuera de Venezuela. Porque hay mucha plata por detrás, y que quieren mantener esos negocios en existencia: Arco Minero, petróleo; dólares a diez bolívares, mientras el país se muere sin comida; negocios alrededor del tema de la alimentación. Mucha plata: negocios alrededor de las armas, etcétera.

-Entonces, debemos entender que aquí se trata no sólo de la salida de Maduro. Se trata de un cambio de régimen donde lo fundamental, en términos de los tres valores, son: uno, integridad, honestidad y la decencia en el manejo de la administración y del país; dos: la justicia, y por eso toco este punto. Nunca como hoy se requiere un pacto para la justicia verdadera y por eso estoy de acuerdo con Gerardo; tres: la libertad.

-Con esos tres pilares vamos, inevitablemente, a un gobierno de transición. ¿Qué es un gobierno de transición? Es la antítesis de una transacción. Es llevar adelante todas las reformas profundas y urgentes para que Venezuela pueda levantarse, ahora sí, como una sociedad democrática y próspera.

-Ahora, ese período de transición debe ocuparse de cinco cosas, básicamente. Uno: la crisis humanitaria; comida y medicinas. La gente quiere resultados ya, en días. Dos: la estabilidad económica del país. Esta gente nos ha endeudado hasta la coronilla. Vamos a necesitar un aporte y un apoyo financiero internacional muy importante, y eso requiere confianza en la nueva conducción del país.

-Tres: crisis de seguridad interna. En Venezuela las bandas criminales, los pranes, los colectivos están absolutamente desatados y van a conspirar en contra de cualquier proceso de transición a una Venezuela justa. De allí eso requiere atender lo inmediato, para que la gente se sienta segura nuevamente en el país.

-Cuarto: la institucionalidad democrática: Poder Ciudadano; Consejo Nacional Electoral y Sistema de Administración de Justicia; en el cual está todo el planteamiento de cómo, sin aplicar venganza, se puede lograr la erradicación de la impunidad. Ni impunidad ni venganza: justicia. Y quinto: la creación de todas las condiciones, para hacer entonces un proceso de elecciones presidenciales; que generen la mayor confianza, transparencia y participación.

-Eso es lo que tiene que hacer un gobierno de transición en un plazo perentorio.

Pero, en este caso, ¿qué pasaría con Maduro? ¿Renunciaría? ¿Se iría del país?

-Eso está clarísimo; por supuesto que Maduro y todo su entorno se tienen que ir. Estamos hablando de la salida de las mafias. Estamos hablando de una verdadera transición. En Venezuela no va a comenzar a aliviarse ninguno de los problemas dramáticos que tenemos hoy sino a partir de la salida del régimen, y esa es la secuencia: primero se tienen que ir; después viene un proceso de transición para llevar a cabo las cinco cosas que he mencionado, y vamos entonces a un proceso electoral.

-Eso es lo que Venezuela requiere. En ese proceso de transición, obviamente, la Fuerza Armada juega un rol fundamental; de reforzar, reinstitucionalizar; dotar y entrenar a sus componentes; que se tiene que dedicar a lo que establece la Constitución; como es la seguridad y defensa de la integridad territorial de la nación.

¿Qué piensa usted de la figura de Luisa Ortega Díaz; que el oficialismo la comienza a acusar de traidora y en la oposición llama a suspicacia?

-Hoy la Fiscal General de la República es la mejor evidencia del desmoronamiento del régimen. Quienes están cercanos al régimen durante tantos años entienden que Maduro se quedó solo. Se quedó sin plata porque se la robaron; se quedó sin gente, porque el país se hartó; se quedó sin calle, porque la tomamos en rebeldía cívica; se quedó sin apoyo internacional, porque no hay ningún gobierno internacional, que se vaya a asociar a un narco Estado, y se quedó sin tiempo. Se le agotó.

-Maduro está solo, y, por supuesto, hay aquéllos que, a raíz de la evidencia que se ha hecho por vía de las sanciones individuales que ha aprobado la Agencia de los Estados Unidos y de la publicación, alrededor del mundo de los vínculos de los altos jerarcas del régimen civiles y militares con el narcotráfico; incluso, con grupos de terrorismo islámico; hay aquellos, repito, allegados al régimen que ponen una distancia, y te dicen: se han cometido atropellos, se han cometido delitos; pero narcotraficante no, y no se van a hundir con un régimen, que no tiene otro destino, sino el repudio total del país y de la historia, y que está en sus días finales.

¿Qué pasaría si Maduro decide revisar las bases comiciales que ha anunciado para la Constituyente? ¿Estaría dispuesta la oposición a participar en ese evento?

-El problema no es la Constitución. El problema es cumplirla. Esto es una paraconstituyente, que la quieren utilizar igualito que el falso diálogo de octubre; para ganar tiempo. Con esto lo que quieren es parar la calle, y engañar a la comunidad internacional. ¿Para qué? Para seguir reprimiendo. Anda y explícale a los muchachos que están hoy en la calle, que sienten que no tienen más nada que perder en Venezuela y que están dando su vida, por conquistar un futuro de libertades y de oportunidades.

-¿Qué Constituyente y que ocho cuartos? Eso constituye una grandísima traición; un gran engaño que lo que busca es imponernos la Constitución cubana, y constitucionalizar la dictadura militar y mafiosa de Maduro y compañía. Por eso nadie la acepta. Aquí no la ha aceptado nadie.

-La única manera de parar este horror es que Maduro entienda que la única opción que le queda es la negociación definitiva. ¿Qué significa eso? Señor, vamos a establecer las garantías, los plazos, los términos, para que usted salga del poder. No va a haber venganza. No va a haber cacerías de brujas. Habrá justicia, y se le facilitará su salida del poder para reconstruir el país, y aquellas personas que hasta hoy creyeron en este modelo; porque las engañaron; porque les dio miedo; porque se ilusionaron es el momento de decirles: vamos juntos a reconstruir el país.

-¿Hasta cuándo vamos a tolerar esta situación? Gente que se nos está muriendo por falta de medicinas en los hospitales; recién nacidos por desnutrición, y ni hablar del hecho de que Maduro está mandando a asesinar con los grupos paramilitares, disparándole a la cabeza y al cuello de los muchachos que están hoy protestando en las calles, y el mundo entero los está viendo. ¡Por Dios!

Pero el oficialismo alega que esas son las bandas armadas de la MUD. ¿Qué piensa usted?

-Eso es lo que dicen los cubanos, y también dicen que el hambre es culpa tuya, y la zozobra que existe hoy en el país es culpa de lo que tú escribes en tu medio de comunicación. Por favor, aquí ya nadie les cree nada. Hoy existen redes sociales y, a pesar de la censura, periódicos o portales noticiosos, como ND, muestran nuestra realidad. Por eso el mundo entero le dice el dictador criminal; porque todo el mundo sabe quien tiene las armas, y quien da la orden; porque ya ni siquiera se cuidan, y lo dicen públicamente.

-Entonces, aquí no hay otra opción que asumir que el tiempo se acabó. Estamos en el 350; contemplado en la Constitución. Porque es nuestro derecho, y nuestro deber como se establece allí: establecer su plena vigencia; hay un país en rebeldía cívica. ¿Cuál parte de esa no entiende Maduro? Que recorra Venezuela para que vea que lo que está pasando no es reversible. Se trata de una nación que se levantó de pie de una manera cívica, organizada y firme.

Publicidad:

Share:
A %d blogueros les gusta esto: